¿Qué entendemos por Herejía?

Aunque la palabra herejía puede usarse como sinónimo de secta, en realidad describe a las ideas o doctrinas propias de esas sectas, y que van en contra de la verdad revelada en las Escrituras. Esta palabra la usamos para designar un error asumido voluntariamente en cuanto a la fe, es decir, una desviación doctrinal que contradice la verdad que hemos aceptado como dogma escritural.

Algo que debemos entender los creyentes es que aunque todas nuestras doctrinas son importantes, no obstante hay unas más relevantes que otras. Esto se debe a que algunas de nuestras creencias inciden en nuestra salvación, de tal manera que las defenderemos con más ahínco. Por ejemplo, los creyentes podemos diferir en puntos como la ropa de las mujeres, la posición en cuanto al milenio, la música en nuestras reuniones, etc. Esos aspectos los consideramos irrelevantes en cuanto a la salvación, por lo que son doctrinas secundarias.

Aparte de esto, también creemos que hay verdades no negociables o doctrinas primordiales que estamos dispuestos a defender. Estas verdades son el distintivo del cristianismo, y ha resistido a diversos ataques a través de la historia. Estas verades son:

  • La existencia de Dios.
  • La deidad de Jesucristo.
  • La doctrina de la Trinidad.
  • La salvación por gracia.
  • La autoridad absoluta de las Escrturas.
  • Y la verdad del evangelio de salvación.

Los ataques a estas verdades fundamentales son herejías a las que hemos etiquetado en sus respectivos momentos históricos. Hoy vamos a conocer algunas de estas herejías porque será importante reconocerlas en caso de que alguna secta intente presentarlas como una verdad.

Comencemos por el marcionismo. Es una herejía sobre el carácter de Dios. Fue propuesta en el siglo II por un cristiano excomulgado llamado Marción. La enseñanza de Marción es que el Dios del antiguo testamento era tan airado y cruel que no podía ser el mismo que en el Nuevo Testamento había enviado a su Hijo por amor a la humanidad. Esto lo llevó a creer en un Dios de amor que motiva y bendice, y suprimió todo lo que consideraba incómodo del Dios del antiguo testamento.

Luego, por la influencia de un maestro del siglo IV llamado Arrio, tenemos el arrianismo, una herejía sobre Jesucristo que fue condenada en el año 325 en el Concilio de Nicea. Según el arrianismo, Jesucristo no es divino ni eterno, sino que es un ser creado, la más alta creación de Dios. Se trata de una herejía que niega el evangelio al negar al Salvador.

Otra herejía sobre Jesucristo es el llamado nestorianismo, llamado así por Nestorio, un monje nombrado obispo de Constantinopla, quien enseñaba que había dos personas distintas en Jesucristo, un Jesús humano hijo de María, y el Logos Hijo de Dios; dos personas tan distintas que le resultaba imposible llamar Dios a la naturaleza humana de Jesús. 

El cuarto error que vamos a conocer y combatir es el sabelianismo, llamado técnicamente como modalismo. Esto debido a que en el siglo II hubo un maestro llamado Sabelio quien enseñó que no existe una Trinidad sino que el Padre, Hijo y Espíritu Santo es una sola persona (no tres personas en un mismo Dios), y que todo se trata de diferentes modos en que Dios se manifiesta a la humanidad. Según esta herejía, no hay ninguna distinción personal dentro de la deidad, sino que el Padre es el hijo, y el Espíritu Santo es el Padre.

Hablemos del docetismo, uno de los primeros errores acerca de Jesús. Se trata de la creencia de que nuestro Señor no tenía un cuerpo físico literal. Los docetistas estaban tan influenciados por el gnosticismo que, creyendo que todo lo físico es inherentemente malo, era imposible que nuestro Señor participara de ello, por lo que negaron que nuestro Señor haya venido en carne.

 

 

En relación con el cristianismo bíblico, ¿qué es una herejía? Segunda Pedro 2:1 dice, «… como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina». En este versículo, vemos que la herejía es algo que niega la enseñanza de Jesús. En 1 Corintios 11:19 Pablo reprende a la iglesia por permitir herejías entre ellos, herejías que provocaron divisiones en el cuerpo. La herejía es negar las doctrinas que Dios ha dado, y las herejías provocan divisiones en la iglesia. La herejía es peligrosa y destructiva, y las escrituras nos advierten ampliamente en contra de ella (por ejemplo, 1 Juan 4:1-6; 1 Timoteo 1:3-6; 2 Timoteo 1:13-14; Judas 1).

¿Cómo trata la biblia la herejía? Tito 3:10 dice,

 

 

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *